martes, 19 de enero de 2010

MIEDO


-”Hablemos en serio, ¿Acaso no confías en mi?”
-”Si, claro que si.”- bajo mis ojos, para que no vea el miedo que estoy segura que reflejan y acepto gustosa su beso, me dejo encerrar entre sus brazos, apretando mi cuerpo contra el suyo tanto como puedo, por que quiero que ese momento dure eternamente, por que ese simple gesto hace que se vuelvan calmas todas mis tormentas mentales.

Se aleja de mi dándome una orden, sé que no duda que la cumpliré, siempre termino haciéndolo, no puedo evitarlo, si, si que puedo, pero no lo deseo. Cierro mis ojos, no quiero ver lo que hace, soy así de cobarde, prefiero disfrutar de ese momento de ignorancia, no quiero saber, no quiero que mi cuerpo me traicione al ver lo que se avecina, que se tense, que mi mente empiece a hacer planes absurdos de una huida que no deseo.

-”Mi señor, te lo ruego, véndame los ojos, por favor, permite que me abandone en los brazos de mi oscuridad, allí no hay sitio para el temor.”

-”Mi señor, te lo suplico, átame, usa la cuerda mas firme y mas áspera, fuerte, aún mas, lo justo para que pueda respirar despacito, para que todo intento de huida sea tan inútil como en mi mente, para que sus pequeños mordiscos en mi piel hagan que todo deje de existir a mi alrededor.”

-”Mi señor, por favor, deja que todo mi universo se reduzca a ti, a tu presencia que siento cerca, a esos ojos que imagino mirándome, a tu aliento sobre mi nuca, que hace que se erice mi piel, a tu olor...... a tus manos........”

Pero mi boca no pronuncia jamás esas palabras, siempre callo, el silencio es la última puerta, la única que tengo temor de cruzar. Mantengo mis ojos cerrados firmemente para que no veas el temor en ellos, para que no pienses que es por ti, o por lo que puedas llegar a hacer, siempre sabes cuando parar y darme un descanso, pero sé que mi voluntad es mas fuerte que mi cuerpo, y ese es el peor de mis miedos, por eso no quiero hablar, no quiero que te des cuenta que mi fortaleza es la peor de mis debilidades, por eso no quiero mirarte a los ojos cuando mi cuerpo me grita que ya no mas, por que cuando lo hago, me hablan tanto sin decir una palabra...... que el dolor deja de existir, la conciencia queda amordazada y atada en un rincón.......

Sigo presa de mi silencio...... te miro...... mis labios siguen sellados......... mi voluntad toma las riendas y un único deseo ocupa mi mente........

-”Mi señor...... no pares por favor...”

3 comentarios:

lola dijo...

Bonitos pensamientos Shiraz. Has expresado muy bien esa sensación de abandono total que deseas adquirir: no ver, no poder moverte, y que la presencia de tu Amo lo inunde todo.
Un beso amiga mía,
lola

shiraz dijo...

ojalá siempre pudiera conseguir que todo a mi alrededor se desvaneciera en esos momentos, pero no siempre lo consigo, aysss esa fea costumbre que tengo de no perder el control.....
me alegra de que te haya gustado y gracias por pararte a leerlo.

besazos
eva

FRONK dijo...

claro, yo te comprendo, no te preocupes, ya tomare las riendas del asunto, ja, ja, ja, ja..........tiembla nena!!!!!